La clave para entender la clasificación de extintores radica en la notación asignada, compuesta por números seguido de una letra.
Analizando el código, podemos tomar el segmento "3A", este representa la clase de fuego que el extintor puede apagar (Clase A, en este caso) y la capacidad relativa del extintor (3) en comparación con otros de su tipo. Cuanto mayor sea el valor numérico, mayor será la capacidad del extintor según el patrón de ensayo establecido por norma.
Un extintor con clasificación 3A tiene la capacidad de extinguir un patrón de ensayo que consiste en una cantidad específica de listones de madera o virutas bajo condiciones reguladas, una cantidad mayor que la que podría apagar un extintor con clasificación 1A.
Estas designaciones son el resultado de ensayos normalizados realizados por instituciones oficiales, siendo en Argentina certificados por IRAM.
Es importante destacar que el índice de potencial extintor no es solo un número abstracto; es la máxima capacidad extintora verificada a través de ensayos normalizados de acuerdo con las normas establecidas por IRAM. Estos estándares se aplican a diferentes clases de fuegos, asegurando que los extintores estén preparados para abordar situaciones específicas de manera efectiva.
- Clase A (IRAM 3542): Fuegos de materiales sólidos, como madera, papel o tela.
- Clase B (IRAM 3543): Fuegos de líquidos inflamables o combustibles.
- Clase C (IRAM 3544): Fuegos que involucran equipos eléctricos energizados.
- Clase K (IRAM 3500): Fuegos relacionados con aceites y grasas de cocina.
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- Ensayo potencial extintor |